viernes, 4 de mayo de 2012

Orchestre Boulaïd (Músicas de gasolineras del mundo II)

Este año los Reyes Magos han venido escasitos, lógicamente. La crisis se deja notar. Supongo que habrán dado el finiquito a algunos camellos y que habrán declarado la suspensión de pagos a los pajes. Además, puede que se vieran obligados a soltar lastre al saltar algunos de los muros, de metros y metros de altura, que salpican toda Palestina. Atrás habrán dejado Iraq, que tampoco se puede decir que estén las cosas tranquilas por allí. A pesar de tanto inconveniente, me han traído un CD de música popular marroquí, de un grupo llamado Orchestre Boulaïd. Aunque escuchar el disco entero de una vez resulte un poco monótono, es una pieza muy apreciada mi colección.


Una de las cosas que más me sorprendieron de mi estancia en Marruecos hace unos años fue lo revitalizado que estaba el sector discográfico. Allí no hay Ares ni descarga directa. Eso sí, ¡los discos cuestan 2€! Y si te llevas 10 unidades a 1.5€. Con esos precios evidentemente nadie se puede plantear siquiera adquirir  una grabadora, en el supuesto de que tengan ordenador, o arriesgarse a comprar un cedé pirata (he de decir que también probé la experiencia top-manta con pésimos resultados). Las tiendas y puestos de música original abundan en los centros de las ciudades. Y cuando digo "abundan" me refiero a que, en el centro de una ciudad como Tánger, existen decenas de ellas. No estaría de más analizar qué se ha hecho mal en España para que el mercado de la música esté en fase terminal. Aunque cuando vi el caso de Marruecos, me quedó perfectamente claro.